Siempre necesite saber que todo estaba en mis manos, que las decisiones eran mías y que solo yo tenia el poder de elegir lo que quería para mi de esta vida... y resulta que ahora, me vuelvo vulnerable por que nada esta en mis manos, todo depende de otro, de Dios, del destino, de las ganas de verme...
Y es tristemente ahora cuando te necesito, y no puedo pedir nada a cambio, todo esto es lo que yo escribí alguna vez en algún trazo de papel que tire en algún rincón de la cuidad.
Te olvide tantas veces y sin embargo siempre volviste a mi loca cabeza, con alguna mágica ilusión de desprenderme de la ropa, de los miedos, de cada idea que ya era un recuerdo.
Y ahora tan lejos... y yo queriendo un abrazo, un te quiero, un suspiro o una mirada...
Como pude equivocarme tanto.
Quiero volver a ser la mujer.
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